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Matemáticas, el lenguaje de la naturaleza

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Imagina esto: es el año 2028 y el Hay Festival tiene como invitado, para presentar su libro, a una máquina; simplemente ahí, en medio del escenario del Teatro de la Ciudad, comunicándose con una voz electrónica, sintética… o tal vez mediante una pantalla que va redactando sus ideas.

¿Suena descabellado? Pues en este momento de la historia, ya no parece tan inverosímil, aseguró el profesor de matemáticas de la Universidad de Oxford (y fanático de Game of Thrones), Marcus Du Sautoy.

“Nos tocó vivir en una época muy interesante”.

Afirma que la inteligencia artificial está desarrollándose a una velocidad increíble, y que incluso algunos algoritmos comienzan a autocorregirse, a encontrar soluciones fuera de la programación original; están mostrando creatividad.

El papel de las matemáticas

Sabemos la relevancia de la ciencia para el desarrollo humano, pero específicamente, ¿qué hace un matemático y cómo aporta al conocimiento?

La respuesta es absoluta, un “cállate prro” para el cerebro: las matemáticas son el lenguaje de la naturaleza, y para comprender a la naturaleza, debemos conocer su idioma. Turn down for what!

El problema de que las matemáticas tengan tan mala reputación radica, para el fan de Jon Snow (you know nothing!), en la enseñanza a los niños,  porque no se les da un enfoque real de cómo se pueden aplicarse en la vida cotidiana; por ejemplo, cómo la secuencia de Fibonacci está presente en la secuencia de crecimiento de los pétalos de una flor.

Detectives de la historia

 Encontrar patrones, esa es la labor de las matemáticas, “es la herramienta más poderosa para ver el futuro”.

A través de los datos podemos establecer qué es lo que va a pasar, aunque no significa que en realidad vaya a suceder; sin embargo, es importante saber que es una opción para hacer algo al respecto, como en el caso del cambio climático: los datos nos dicen que el planeta está calentándose cada vez más.

Pero claro, hasta a el mejor cazador, se le va la liebre, y es que aunque un matemático resuelva complejas fórmulas sobre el universo y encuentre patrones que puedan ser casi una ley, hay un factor que puede cambiarlo todo: el caos, un pequeño fenómeno al inicio de un evento cambia todo el resultado.

Para ejemplificar, mostró un péndulo que a su vez contenía un péndulo menor. El movimiento del segundo péndulo es impredecible cada vez que repetía el experimento.

El ejemplo más claro para él es que cuando trató de encontrar el patrón de un dado en un casino, terminó perdiendo mucho dinero, “a lot of money”, dijo él. Pero aún así conservó el dado.

Queretano de primera generación que siempre tendrá en su recuerdo la -en paz descanse- ruta 11. Comunicador nacido en los noventa con gustos por la música, el cine, la literatura y… pues todo, básicamente.

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